viernes, 17 de abril de 2015

* CORAZONES...


* AY... EL OTOÑO..!!!!


UN DIA COMO HOY... 17 DE ABRIL

1951
Fundación del Instituto Antártico Argentino. 


Efemérides Culturales Argentinas.
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Un 17 de Abril como hoy

En 1978 murió: Floreal Ruiz

En 1957 murió: Romeo Gavioli

En 1940 murió: Guido Vanzina Pacheco
En 1905 nació: Roberto Luratti

Efemérides de TODOTANGO.
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1524 – Giovanni Verrazano descubre la Bahía de New York.

1695 – muere Sor Juana Inés de la Cruz.
1790 – muere Benjamin Franklin, físico, economista, político y escritor estadounidense.
1815 – en la Fortaleza Real de Buenos Aires se arría para siempre la bandera realista y se iza la celeste y blanca.
1919 – la Asamblea Nacional francesa aprueba la jornada laboral de ocho horas.
1919 – nace la cantante y autora costarricense Chavela Vargas.
1951 – nace en Buenos Aires la actriz Olivia Hussey.
1958 – se inaugura la Feria Mundial de Bruselas, inspirada en acontecimientos científicos y con la participación de 51 naciones y varias organizaciones internacionales.
Periodismo.com
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el 17-4-2014 falleció GABRIEL GARCIA MARQUEZ

jueves, 16 de abril de 2015

* CORAZONES....


* AY... EL OTOÑO....!!!!

                                     
la casita de mis sueños...????
                                      GUAUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU...!!!!!                                     
qué maravilla de paisaje del amado OTOÑO...!!!!                             
amarillos, naranjas, rojos, ocres, bordó... verdes...un sueño...!!!!
en este paisaje.... cualquier casita me va a super encantar..


EDUARDO GALEANO, EL MUNDO



EL MUNDO

Un hombre del pueblo Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

El mundo es eso- reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas.

Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

EDUARDO GALEANO
(El libro de los abrazos)


EDUARDO GALEANO, LA FUNCION DEL ARTE



LA FUNCION DEL ARTE/ 1

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.

Viajaron al sur. Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.

Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.

Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:

¡Ayúdame a mirar!

EDUARDO GALEANO
(El libro de los abrazos)

UN DIA COMO HOY... 16 DE ABRIL

-1582
Hernando de Lerma, sevillano de genio violento y autoritario, funda la ciudad de Salta, la que abandona pocos días después para trasladarse a Santiago del Estero.
-1973
Comienza a funcionar la Universidad Nacional de Misiones.
-2003
Día Mundial de la Voz


Efemérides Culturales Argentinas.
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Un 16 de Abril como hoy


En 1916 nació: Guillermo Uría
Efemérides de TODOTANGO.
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1889 nace CARLITOS CHAPLIN

Día Internacional contra la Esclavitud Infantil.
1502 – Américo Vespucio descubre las islas que luego los marinos del Saint Maló llamarían Malouines (Malvinas).
1582 – Hernando de Lerma, gobernador del Tucumán, funda la ciudad de San Felipe de Lerma en el valle de Salta, poblado que luego se llamó “Salta”.
1828 – muere el pintor y grabador español Francisco José de Goya y Lucientes  
1844 – nace en París el novelista Anatole France, ganador del Premio Nóbel de Literatura en 1921.
1854 – un terremoto destruye San Salvador. Se traslada la capital de forma provisional a Cojutepeque.
1889 – nace el actor, guionista, productor y director de cine británico Sir Charles Spencer Chaplin.
1921 – nace el actor, autor y director británico Peter Ustinov.
1924 – nace el músico, compositor y arreglador Henry Mancini.
1940 – nace Margarita II, reina de Dinamarca.
1972 – se lanza la nave espacial estadounidense Apolo 16, de viaje hacia la Luna.
1973 – comienza a funcionar la Universidad Nacional de Misiones.
Periodismo.com
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16 DE ABRIL

1969 - Se registra la zamba “La pomeña”, con música de Gustavo Leguizamón y letra de Manuel J. Castilla. Los anónimos personajes regionales revalorizados por la canción: “Eulogia Tapia en La Poma/ al aire da su ternura,/ si pasa sobre la arena/ y va pisando

Efemérides Folklóricas Argentinas
de Juan Carlos Fiorillo.
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* CORAZONES...


* AY... EL OTOÑO...!!!!


EDUARDO GALEANO, LA HISTORIA DEL ARTE



LA HISTORIA DEL ARTE

Un buen día la alcaldía le encargó un gran caballo para una plaza de la ciudad. Un camión trajo al taller el bloque gigante de granito. El escultor empezó a trabajarlo, subió a una escalera, a golpes de martillo y cincel. Los niños lo miraban hacer.

Entonces los niños partieron de vacaciones, rumbo a las montañas o el mar. Cuando regresaron, el escultor les mostró el caballo terminado. Y uno de los niños, con ojos muy abiertos, le preguntó:

-Pero... ¿Cómo sabías que adentro de aquella piedra había un caballo?

EDUARDO GALEANO
(Días y noches de amor y de guerra)

EDUARDO GALEANO, LOS COLORES



LOS COLORES

Eran blancas las plumas de los pájaros y blanca la piel de los animales.

Azules son, ahora, los que se bañaron en un lago donde no desembocaba a ningún río, ni ningún río nacía.

Rojos, los que se sumergieron en el lago de la sangre derramada por un niño de la tribu Kadiueu. 

Tienen el color de la tierra los que se revolcaron en el barro, y el de la ceniza los que buscaron calor en los fogones apagados.

Verdes son los que frotaron sus cuerpos en el follaje y blancos los que se quedaron quietos.

EDUARDO GALEANO
(del libro Memorias del fuego)

EDUARDO GALEANO, LA CREACIÓN



LA CREACION.

La mujer y el hombre soñaban que Dios los estaba soñando. Dios los soñaba mientras cantaba y agitaba sus maracas, envuelto en humo de tabaco, y se sentía feliz y también estremecido por la duda y el misterio.

Los indios makiritare saben que si dios sueña con comida, fructifica y da de comer. Si Dios sueña con la vida, nace y da nacimiento.

La mujer y el hombre soñaban que en el sueño de Dios aparecía un gran huevo brillante. Dentro del huevo, ellos cantaban y bailaban y armaban mucho alboroto, porque estaban locos de ganas de nacer. Soñaban que en el sueño de Dios la alegría era más fuerte que la duda y el misterio; y Dios, soñando creaba, y cantando decía:

Rompo este huevo y nace la mujer y nace el hombre. Y juntos vivirán y morirán. Pero nacerán nuevamente. Nacerán y volverán a morir y otra vez nacerán. Y nunca dejarán de nacer, porque la muerte es mentira.

(del libro Memorias del fuego)

miércoles, 15 de abril de 2015

EDUARDO GALEANO, MICROCUENTOS



Los microcuentos "La institución conyugal" y "El beso" fueron tomados del libro Bocas del tiempo, Ed. Siglo XXI; "El parto" fue tomado de 100 relatos breves, Ed. El conejo.
Eduardo Galeano: nació en Montevideo, en 1940. Es periodista y uno de los escritores más relvantes de latinoamérica. Ha publicado unos cuarenta libros, y su estilo combina la ficción con la historia, la crónica y la política. Algunos de los más conocidos son Las venas abiertas de América Latina, El libro de los abrazos y Memoria del fuego.

EL BESO.
Antonio Pujía eligió, al azar, uno de los bloques de mármol de Carrara que había ido comprando a lo largo de los años.
Era una lápida. De alguna tumba vendría, vaya a saber de dónde; él no tenía la menor idea de cómo había ido a parar a su taller.
Antonio acostó la lápida sobre una base de apoyo, y se puso a trabajarla. Alguna idea tenía de lo que quería esculpir, o quizá no tenía ninguna. Empezó por borrar la inscripción: el nombre de un hombre, el año del nacimiento, el año del fin.
Después, el cincel penetró el mármol. Y Antonio encontró una sorpresa, que lo estaba esperando piedra adentro: la veta tenía la forma de dos caras que se juntaban, algo así como dos perfiles unidos frente a frente, la nariz pegada a la nariz, la boca pegada a la boca.
El escultor obedeció a la piedra. Y fue excavando, suavemente, hasta que cobró relieve aquel encuentro que la piedra contenía.
Al día siguiente, dio por concluido su trabajo. Y entonces, cuando levantó la escultura, vio lo que antes no había visto. Al dorso, había otra inscripción: el nombre de una mujer, el año del nacimiento, el año del fin.


LA INSTITUCION CONYUGAL
El capitán Camilo Techera siempre andaba con Dios en la boca, buenos días si Dios quiere, hasta mañana si Dios quiere.
Cuando llegó al cuartel de artillería, descubrió que no había ni un solo soldado que estuviera casado como Dios manda y que vivían todos en pecado, retozando en promiscuidad como las bestias del campo.
Para acabar con aquel escándalo que ofendía al Señor, mandó llamar al sacerdote que oficiaba misa en la ciudad de Trinidad. En un solo día, el cura administró a los soldados de la tropa, cada cual con su cada cuala, el santísimo sacramento del matrimonio en nombre del capitán, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos los soldados fueron maridos desde aquel domingo.
El lunes, un soldado dijo:
—Esa mujer es mía.
Y clavó el cuchillo en la barriga de un vecino que la estaba mirando.
El martes, otro soldado dijo:
—Para que aprendas.
Y retorció el pescuezo de la mujer que le debía obediencia.
El miércoles...


EL PARTO.
Tres días de parto y el hijo no salía.
—Tá trancado. El negrito tá trancado —dijo el hombre.
Él venía de un rancho perdido en los campos.
Y el médico fue.
Maletín en mano, bajo el sol del mediodía, el médico anduvo hacia la lejanía, hacia la soledad, donde todo parece cosa del jodido destino; y llegó y vio.
Después se lo contó a Gloria Galván:
—La mujer estaba en las últimas, pero todavía jadeaba y sudaba y tenía los ojos muy abiertos. A mí me faltaba experiencia en cosas así. Yo temblaba, estaba sin un criterio. Y en eso, cuando corrí la cobija, vi un brazo chiquitito asomando entre las piernas abiertas de la mujer.
El médico se dio cuenta de que el hombre había estado tirando. El bracito estaba despellejado y sin vida, un colgajo sucio de sangre seca, y el médico pensó: No hay nada que hacer.
Y sin embargo, quién sabe por qué, lo acarició. Rozó con el dedo índice aquella cosa inerte y al llegar a la manito, súbitamente la manito se cerró y le apretó el dedo con alma y vida.
Entonces el médico pidió que le hirvieran agua y se arremangó la camisa.

EDUARDO GALEANO. Microcuentos.
 

UN DIA COMO HOY... 15 DE ABRIL

Un 15 de Abril como hoy
En 1979 murió: Alfredo Navarrine
En 1916 nació: Juan Cambareri
En 1908 nació: Carlos Viván
En 1885 nació: Alberico Spatola
Efemérides de TODOTANGO.
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15 DE ABRIL

2008 - Muere en Cosquin (Córdoba), Santos Alcides Sarmiento, médico, uno de los fundadores del Festival Nacional de Folklore en Cosquin. Nacido en Tulumba, su profesión de médico tisiólogo lo tuvo como investigador contra el flagelo de la tuberculosis. Autor del libro “Aquí Cosquín” en 1992, entre otros. Tenía 95 años.

15 de abril de 1906: Nace Marta De Los Ríos, En Rivadavia (Prov. de Santiago del Estero). Cantante y compositora. Autora de la vidala chayera "Llorando Estoy"


15 de abril de 1939: Nace Pocho Roch, en Itati (Prov. de Corrientes). Poeta , autor y compositor. Creador de "Pueblero de Allá Ité", "Voy Mariscando" y tantos otros.

Efemérides Folklóricas Argentinas
de Juan Carlos Fiorillo.
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1446 – muere Filippo Brunelleschi, artista italiano, uno de los maestros fundamentales de la transición hacia el Renacimiento.
1452 – nace en el pueblo toscano de Vinci, cercano a Florencia, el pintor Leonardo da Vinci, uno de los grandes maestros del Renacimiento.
1865 – muere Abraham Lincoln víctima del atentado del Ford’s Theatre producido el día anterior.
1938 – muere en París, Francia, el poeta peruano César Vallejo.
1939 – nace la actriz italiana Claudia Cardinale.
1957 – muere el cantante y actor mexicano Pedro Infante.
1959 – nace la actriz y escritora británica Emma Thompson.
1980 – muere en París el filósofo, dramaturgo, novelista y periodista francés Jean Paul Sartre, uno de los principales representantes del existencialismo.
1986 – el presidente Alfonsín anuncia la intención de reformar la Constitución y trasladar la Capital a Viedma / Carmen de Patagones.
1990 – muere en Nueva York, EE.UU., la actriz Greta Garbo.
1999 – se estrena en España el film “Todo sobre mi madre”, de Pedro Almodovar, protagonizado por la actriz argentina Cecilia Roth.
Periodismo.com
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Muere GRETA GARBO

martes, 14 de abril de 2015

* CORAZONES...


* AY...EL OTOÑO...!!!!


EDUARDO GALEANO, ENTREVISTA 2013



La última entrevista de Eduardo Galeano con LA NACION

En 2013, el escritor uruguayo hacía un profundo análisis sobre la realidad latinoamericana

  
Hace menos de dos años, Eduardo Galeano daba la última entrevista a LA NACION. En ella, el escritor hacía un profundo análisis sobre la realidad latinoamericana y hasta daba su opinión sobre la supuesta "enemistad" entre argentinos y uruguayos. "Lamentablemente, una estupidez muy difundida", señalaba.


Galeano, durante su última entrevista con LA NACION. Foto: Archivo / Daniel Pessah

Cada tarde, Eduardo Galeano toma un café con Dios. Se acoda junto a una ventana del Brasilero (el bar que, a estas alturas, es algo así como su segundo hogar), respira hondo el aroma a madera y espera, paciente, que la radiante andaluza que sirve las mesas -Alba Marina de nombre, Dios de apellido- le traiga, entre sonrisas, bromas y elogios a su joven divinidad, el cafecito del día. "Son pocos los que se llaman Dios -cuenta, encantado con el juego, el escritor que tantas veces se peleó con esa otra presencia divina, la de los altares y los mandamientos-. Creo que en la Córdoba española, de donde ella viene, son sólo cinco."

No es tan raro que se lleve bien con Dios. La furia con la que ha escrito sobre lo religioso no es la de un ateo.

Fui muy creyente cuando era chico, muy místico. Y eso es como la borra en el fondo del vaso del vino, te queda para siempre. No es una cosa que se va; se transfigura, cambia de nombre. En el fondo, uno busca a Dios en los demás. O en la naturaleza, entendida como una bella energía del mundo, que es a la vez terrible y hermosa. ¿Dónde está aquel Dios que tuve de chico y un día se me cayó por un agujerito del bolsillo y nunca más lo encontré? Después supe que lo estaba llamando por otros nombres. Por eso la palabra Dios puede definir a la bella chica que nos trae estos cafés.

Y cómo no va a estar lo divino en un alba marina.

Claro. O en el crepúsculo. Cuando el sol se va y se echa a dormir en esa hamaca que es el horizonte, en la hora más bella del día. Muchas veces me pregunto cuán triste ha de ser morir y no verlo. Porque su capacidad de belleza te devuelve la fe en todo lo que puedas haberla lastimado o perdido. No hay ningún crepúsculo que se parezca a otro. Son todos diferentes, y en Montevideo somos tan afortunados que los tenemos delante. El sol cae ante nuestros ojos.

Galeano, durante su última entrevista con LA NACION. Foto: Daniel Pessah


A los 72 años, Galeano habla como si pintara las palabras: la metáfora siempre a mano, un colorido y caudaloso fluir de imágenes que danza en su voz profunda, modulada, cautivante a conciencia. Son los mismos relatos que, en sus textos, pule con obsesión, decidido a limpiarlos hasta que de ellos no quede más que un núcleo puro y rotundo. El jovencito hambriento de mundo que a comienzos de los 60 ingresó al periodismo de la mano de la mítica Marcha, que luego dirigiría las no menos emblemáticas Crisis y Brecha y conocería también la violencia de los 70 y el desgarro del exilio, se convirtió, con el tiempo, en maestro del microrrelato, arqueólogo de la a veces esquiva poética de lo humano, ícono -lo es hoy- de una sensibilidad tan latinoamericana como universalista. Muchos de sus breves relatos han nacido en los apuntes que toma en minúsculas libretas, a veces sobre la misma mesa del Café Brasilero donde ahora charla con la Revista: una escenografía, la de este bar fundado en 1877, propuesta por el escritor con algo de elocuente presentación. "Soy hijo de los cafés -dirá-. Todo lo que sé se lo debo a ellos. Sobre todo el arte de narrar. Lo aprendí escuchando, en las mesas de los bares, a aquellos maravillosos narradores orales cuyos nombres ignoro, que contaban mentiras prodigiosas y las contaban de tan bella manera que todo lo que contaban volvía a ocurrir cada vez que ellos lo narraban. Soy hijo de esos cafés y de ese Montevideo donde había tiempo para perder el tiempo."
Las luces y las sombras

¿En su obra reemplazó aquellas mentiras por una búsqueda concienzuda de la verdad?

Bueno, la verdad única no existe. Nada más en las cabezas de los nostálgicos del estalinismo, el dogmatismo que te dice que hay una única manera de entender la política o la solidaridad humana. O los que creen que este sistema que el mundo está soportando es el único posible. Yo no comparto eso para nada, lo que busco es celebrar la diversidad. Aquellas mentiras eran arte en el sentido de que el arte siempre es una mentira que cuenta una verdad. Los fusilados de Goya siguen cayendo cada vez que alguien los ve. Yo busco hechos de la realidad para que la realidad me cuente cómo son las realidades que ella esconde. Porque así como el mundo esconde, o tiene en la barriga otros munditos posibles, así también cada realidad contiene otras realidades.

En la diversidad también puede haber muchos demonios. Para ponerles coto, ¿la respuesta sólo puede ser política?

La palabra política suele tener un sentido muy restrictivo, que a mí no me gusta ni un poquito. Creo que todos hacemos política todo el tiempo. En la vida cotidiana, aunque no lo sepas, estás todo el tiempo eligiendo entre la libertad y el miedo. Y eso de algún modo hace política. Aunque lo hagas en el mínimo, microscópico espacio de tu vida privada. A veces hay que aceptar, en lo que tiene de bueno, la pelea interior de los santos y los demonios. Una pelea sana, porque cada uno tiene su cielo y su infierno propio.

¿Cuáles son sus infiernos?

Tengo un cielo y un infierno. [sonríe] que se alimentan mutuamente. ¿Te imaginás qué sería de Dios sin el diablo, pobre? Se iría a un fondo de jubilados, tendría que retirarse. Es como imaginar a River sin Boca o a Boca sin River.

Entiendo. Pero tiene la desgracia de que lo está entrevistando una persona muy poco futbolera.

Eso te salva de muchas angustias [risas]. Lo que pasa es que el fútbol da alegrías, no creas. Y da placer. Bien jugado, da placer. Ver jugar a Messi da placer.

Galeano, durante su última entrevista con LA NACION. Foto: Daniel Pessah

Hace rato que, para usted, verlo a Messi es una fiesta.

Incluso inventé una teoría, que se la hice llegar a él a través del director técnico de la selección: así como Maradona lleva la pelota atada al pie, Messi lleva la pelota dentro del pie. Lo cual es un fenómeno físico [se ríe, sus propias carcajadas lo interrumpen]. inverosímil. La frase le llegó. Y se ve que le gustó, porque me mandó una camiseta de regalo. Científicamente es imposible., ¡pero es la verdad!
Bueno, si uno se guía por sus escritos, la verdad científica queda bastante relativizada.

No quiero hablar de enfermedades porque da mala suerte, pero yo mismo he sobrevivido dos veces a una enfermedad grave. Y creo que esa es la prueba científica [imposta el tono de voz, acentúa sus palabras, contiene un breve asomo de risa] de que la yerba mala nunca muere. Yo soy la prueba científica de eso.

Entonces se ríe, francamente, con ganas. Risa de guerrero. Después, cuando la charla continúe entre las calles que van de la Ciudad Vieja a la Rambla, contará algunas cosas más. Que tanto cigarrillo. Que el cáncer, unos años atrás. Y recientemente, otra vez. No lo comenta como algo excepcional: parece, más bien, entenderlo como parte de una serie. La que comenzó el día en que, siendo un intenso adolescente de 19 años, emergió de la profundidad de un coma y descubrió que estaba vivo -destrozado, pero gozosamente vivo- en una cama del hospital Maciel (adonde había llegado tras ingerir barbitúricos, en un rapto de furia porque el don de la escritura parecía estarle negado). O aquel otro momento, años después, en que se miró el rostro devastado por el paludismo que había contraído en Venezuela y a cuyas feroces fiebres había logrado, casi milagrosamente, sobrevivir. "He renacido muchas veces -se explaya-. En realidad uno nace y muere muchas veces en la vida. Lo que pasa es que uno está reducido a ver la muerte como una especie de pasaje, una empresa de pompas fúnebres, que te saluda el chofer y te dice hasta luego. [se ríe, divertido consigo mismo]. Y no es así, en realidad uno se muere muchas veces, y renace otras tantas. Eso es lo que tiene de bueno el arte de vivir."

¿Cómo lidiar con el dolor cuando es un niño pequeño el que lo siente? Pienso en algo que cuenta en Días y noches de amor y de guerra.

Mi hija vino llorando, era muy chiquita, tenía 6 años. Yo la abracé, traté de consolarla. Mi hija Florencia. Al final me confesó que estaba llorando porque su mejor amiga de la escuela le había dicho que no la quería. Y en el libro pongo que le rogaba a Dios que me diera a mí todo el dolor que tenía reservado para ella [A Galeano se le oprime la voz. Las lágrimas que no derrama le incendian los ojos. Pero se recompone. Sigue]. Cuando te sentís ya cansado de todo, como descreído, ayuda saber que uno ha conocido gente que ayuda a creer en los demás, en la solidaridad, en las pasiones humanas. Que a veces son pasiones peligrosas, pero que vale la pena vivirlas. Yo era muy patialegre, como dicen en algunos lugares del interior argentino, siempre fui caminante. Caminé por todas partes, y eso me enseñó a vivir y a escribir.
Palabras viajeras

"¡No lo puedo creer! ¡Es increíble! ¡Tengo todos sus libros!"

La chica irrumpe de pronto, pura emoción desbocada. Aborda a Galeano, no para de hablarle: "Sólo por usted me vine a vivir aquí, a Montevideo". La voz la delata: es mexicana. Está, no cabe duda, muy emocionada. Conocedora de los hábitos de su ídolo, merodeaba por la zona del Café Brasilero. Sólo un detalle se le pasó por alto: no lleva encima ningún volumen donde registrar el autógrafo del escritor.

"Es que esto es un acontecimiento -continúa, embelesada-. Tengo todos sus libros. Y los recomiendo."


Galeano, durante su última entrevista con LA NACION. Foto: Daniel Pessah

Galeano sonríe y comenta: "Difundiendo el martirio..." Saca de un bolso una libretita, se la da: "Para que la llenes con tus pensamientos profundísimos. Acá te dibujo el cerdito, la prueba de autenticidad de mi firma. ¿Y cuál es tu nombre?"

"Daniela", contesta ella.

"Bueno, Daniela, te voy a hacer el chanchito y una flor pintada de rojo", dice mientras dibuja el hombre que dio sus primeros pasos en el mundo de la prensa no como periodista, sino como ilustrador. Y no lo olvida.

Daniela, en éxtasis, se queda un rato. Hablan de su país, de los viajes, de esa particular zona de creación entre el arte popular y el arte religioso: los retablos mexicanos. Galeano ya está armando un nuevo relato: "Vos sabés que el primer retablo que vi en México estaba en una iglesita en ruinas. Son obras de arte primitivo, pero arte. Me quedé deslumbrado; me explicaron que los retablos eran pagos de promesas. Me acerqué; era maravilloso, pero no me animé a robarlo. Será la infancia católica.Aunque el retablo no era muy santo que digamos. Porque decía: Gracias Virgen santísima porque cuando las tropas de Pancho Villa entraron a mi pueblo violaron a mi hermana y a mí no .

Estallido de risas. La fan mexicana lo abraza, lo besa. Lo vuelve a abrazar antes de partir con libreta, autógrafo y dibujito., sin todavía poder creer que todo haya realmente ocurrido.

¿Son frecuentes estos encuentros?

Sí. La gente es muy cariñosa. No sólo acá. Es verdad que también tengo enemigos, pero como decía Ambrose Bierce: "Quien no tiene enemigos, no merece tener amigos". Aunque lo cierto es que tengo muchísimos amigos. Además de la gente que se hace amiga leyendo las cosas que uno escribe. Se ve que las palabras se escapan de las páginas y tienen dedos y tocan al que lee. Te tocan, te acarician, te golpean a veces, te arañan.

Las de Galeano deben resultar bastante acariciadoras. Porque caminar con él por Montevideo obliga a hacer muchas paradas. A poco que Daniela haya quedado atrás, aparece un muchacho, uruguayo, papel y lapicera en mano, listo para pedir un autógrafo. Luego, una mujer. Y varias cuadras más allá, cerca de la Academia Nacional de Letras, un hombre lo reconoce y se acerca. Con cada uno de ellos el escritor habla, intercambia simpatías, les brinda atención, palabras, tiempo. "A mí la verdad que escribir me salva -confesará, luego-. Porque me permite salir fuera de mí. Eso me ayuda a vivir y a saltar por encima de algunos obstáculos que la vida te pone, que parecen insalvables."
¿Cuáles?

Si los defino, te miento. Peor que mentir, si los defino los convierto en obstáculos estúpidos. Y no lo son. Pero resultan muy complejos para decirlos en una sola palabra. Al escribir, yo los pongo afuera. Es como si uno contuviera vidrios rotos en el alma, que te estuvieran lastimando. Todos tenemos algún vidrio roto en el alma, que lastima y hace sangrar, aunque sea un poquito. Entonces, al escribir, siento que puedo sacar un poco de esos vidrios fuera de mí. Al ponerlos en un papel, ya no me dañan. Ya no me hacen la vida imposible, sino que la multiplican, porque me permiten entenderme mejor con los demás. Porque cada uno tiene sus vidriecitos que duelen [sonríe un poco]. Creo que la literatura es comunicación o no es nada. No escribo para mí, escribo para comunicarme con otros, para llegar a otros que van a ser mis amigos, aunque no los conozca todavía.

Eduardo, ¿qué piensa de la supuesta enemistad entre argentinos y uruguayos?

Yo te contesto diciéndote que es una estupidez. Lamentablemente, una estupidez muy difundida. Pero no es sorprendente, porque la guerra vecinal es una especialidad latinoamericana. Hemos sido diseñados, como países, para odiarnos entre nosotros. Para ignorarnos, también. Es lo peor de la herencia colonial. Hay otras herencias coloniales, como la de la impotencia. Esa que te dice: "Nunca vas a poder, eso no se puede, nunca vas a ser capaz". La condena a ser espectadores de la historia hecha por otros, pero incapaces de hacerla con nuestras propias manos, nuestra propia cabeza, nuestro propio corazón. Con nuestras propias piernas que caminan.

Hay poca gente en la rambla montevideana. Falta un rato para que se ponga el sol, pero el atardecer ya se anuncia. Una luz blanda, apenas rosada, todavía protectora, envuelve al gran caminante, al admirador de los crepúsculos marinos. Cuenta que está embarcado en dos nuevos proyectos de libros. Que no duda en preparar las valijas, cuando toca presentar en el extranjero algunos de los ya editados. Comenta también que participará como asesor de una serie dedicada al fútbol, que se emitirá por el canal Encuentro. Es probable que, dentro de ese mismo ciclo, lo entreviste a Diego Maradona, quien -asegura- sólo aceptaría participar si el que lo interroga es el escritor uruguayo. Incansable, Galeano se deja acariciar por la suavidad de un sol que todavía no se deshace en llamaradas. En El libro de los abrazos supo contar que, vistos desde arriba, los seres humanos "somos un mar de fueguitos"; él mismo reluce como los más necesarios de esos fuegos: los que "arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende"..


LA NACION.COM  

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